21 / 2 / 2011

¿Estalla la primera rebelión mundial?

Los fenómenos de insurrección ciudadana a escala masiva comienzan a multiplicarse por el planeta. Lejos de ser casos aislados o localizados, parece que la masa crítica de las protestas ha superado casi todas las barreras y expectativas, iniciando un efecto dominó que amenaza con llegar a todos los rincones del mundo.

La Fundación Sistema -afín al PSOE- avisa de la posibilidad de que las revueltas sucedidas en Turquía y Egipto se reproduzcan en Europa, haciendo hincapié en España, donde -dada la precaria situación económica y social- un gran segmento de población comienza a identificarse con las revueltas de los oprimidos en África y Oriente medio.

Los medios de comunicación corporativos, que hablan sólo de Oriente Medio, no parecen tener interés por la realidad, donde las manifestaciones de protesta contra la represión o las malas praxis políticas, sociales y económicas, sean del signo u origen que sean, han triunfado ya en Turquía y Egipto y se reproducen en estos momentos en Bahrein y Libia, Palestina, Jordania, Yemen, Argelia, Marruecos, Kuwait, Italia, China e incluso los propios Estado Unidos, donde ya reciben incluso ánimos y apoyo desde Egipto y donde hace unos días miles de trabajadores y manifestantes llegaron a tomar el congreso de Wisconsin: parece que hoy mismo las protestas se han extendido hasta Indiana.

Sabemos que el ejército de este último país y las corporaciones que lo soportan disponen de los medios que se utilizan tanto para intentar sofocar o socavar estas revoluciones en el plano tecnológico, así como de las herramientas para manipularlas en su beneficio. También sabemos que las corporaciones ofrecen los citados recursos de censura y vigilancia a terceros, entre ellos otras empresas transnacionales o las mismas dictaduras que están siendo derrocadas o contra las que mucha gente está luchando en estos momentos. Afortunadamente, dada la dispar naturaleza de estas revoluciones y a sus múltiples causas, detonantes y desarrollos es bastante fácil establecer que, lejos del argumentario conspiranoico, estos medios de control no están funcionando o siendo lo suficientemente útiles, efectivos o importantes: en muchos de los lugares de los que hablamos la cuestión ya ni si quiera pasa simplemente por las redes sociales, como nos han hecho creer, si no por una auténtica guerra por el acceso a la información entre el pueblo y los poderosos.

AlJazeera, por ejemplo, denunciaba ayer que sus señal satélite estaba siendo interferidas en Libia, al igual que en Egipto, “mediante equipos muy potentes” (¿os suena?), a la vez que establecía vías de comunicación alternativas y de acceso a su señal. Al igual que pasó en Egipto y Túnez, la censura digital o informativa está siendo evitada de un modo épico por el ingenio popular durante estas situaciones.

Una nueva era

Es sencillo: Internet nos ha conectado, hemos ampliado nuestras fronteras y nuestro sentimiento de pertenencia global a una misma especie que comparte esperanzas, problemas, alegrías, fracasos… y ante todo muchas, muchas ideas. Con Internet nos ha llegado una ventana a todo el mundo, que nos ofrece una información y cultura casi infinitas, que han aumentado -a causa de nuestra propia naturaleza- el ansia de conocimiento y transparencia…

Puede que la influencia de Internet, más que las redes sociales en sí, sea el causante de todo este alboroto, pero desde luego no es el único bastión donde ahora se desarrolla esta guerra. Es más que probable que las actuales crisis mundiales, combinadas con la era tecnológica y el reciente cablegate tengan también mucho que ver en todos estos sucesos, al conseguir que la mecha de la rebeldía haya prendido debido a sucesos e informaciones que nos han tocado a todos: desde los Iraq War files a la propia crisis económica, medioambiental y social a nivel internacional, pasando por todos sus escándalos y los que quedan… muchos de esos excesos, como la ley Biden-Sinde o la burbuja inmobiliaria, los hemos sufrido en nuestras propias carnes.

Sabemos también que existen muchos psicópatas plutócratas desesperados, persiguiendo inversiones y movimientos en la sombra, que consigan cambios para que nada cambie. Nunca les gustó ese invento del internet… esos locos científicos les contaron que serviría para crear una era dorada de comercio, militarismo y control. Sentimos defraudarles y les advertimos de que puede que ahora muchos de esos genios locos estén sonriendo en sus casas, viendo como el poder se esfuerza infructuosamente (aunque inhumanamente) en parar el espíritu de cambio de que está embargando a la población planetaria, gracias a la conciencia colectiva que ha despertado de la red de redes.

El despertar de la conciencia global

El pueblo unido es el único poder, el único “sistema” posible, es el mensaje que parece estar calando a nivel mundial y que muchos llevamos ya tiempo defendiendo y difundiendo. Quizá hasta tengamos nuestra propia versión en España: no somos internautas, somos ciudadanos. Los poderosos son bien conscientes de ello y hace tiempo que comenzaron a hacer sus movimientos: nos quieren desinformados y especializados sólamente en nuestras obligaciones laborales, hasta la incapacitación… hasta convertirnos en hormigas que acepten todo lo que diga la reina, hasta convertirnos en sus zánganos, trabajando para su exclusivo beneficio.
Desgraciadamente para los plutócratas, la colmena a la que hemos dado lugar como especie inteligente es muy diferente a la que quisieran y ha generado una rebelión de “los oprimidos conscientes”, que puede estar más cerca de nosotros de lo que la mayoría desinformada piensa.

Mientras Bradley Manning (el mayor héroe de toda esta historia) pierde su cordura y humanidad aislado en una prisión de Quantico, por haber intentado cambiar el mundo, sueño con el día en que todo esto se extienda definitivamente como un virus feroz, consumiendo el sistema corrupto que nos oprime… hasta que el propio pueblo de los Estado Unidos pueda rescatar del zulo a Manning, para rendirle los honores que merece.

Asistimos a momentos irrepetibles, a cambios históricos, todo se reconfigura a una velocidad exponencial y la única pregunta que probablemente queda por hacernos (especialmente entre nosotros, los jóvenes españoles) es…

“Y aquí, ¿a qué estamos esperando?”




blog comments powered by Disqus

Avisa si hay algún fallo en enlaces o contenidos. |


Licencia Creative Commons
El contenido creado por Psicópatas Corp. se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.
Este blog se declara en rebeldía contra las leyes Sinde-Wert y no se hace responsable de ningún contenido que no sea de su propia autoría.

^ Scroll to Top